Vaciado de pisos en el Castillo con precio cerrado

El casco viejo trepa por la falda de la peña: calles escalonadas, portales angostos y carga desde el punto practicable más cercano.

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Viviendas en el Castillo

El Castillo es el pedazo de Sax más antiguo y también el más vertical. Bajo la fortaleza que corona la peña, las casas se agarran a la ladera en hileras que van ganando altura, unidas por tramos escalonados y por callejones donde dos personas ya se rozan al cruzarse. Muchas fachadas conservan el ancho estrecho de la parcela original, de tres o cuatro metros, y detrás crecen hacia el fondo con patio, corral o cuadra reconvertida en almacén.

Dentro, la distribución responde a esa forma alargada: zaguán, escalera pegada a la medianera, dos niveles habitables y, encima, una cámara bajo teja que alcanza el caballete. Bastantes conservan bodega excavada en el terreno, fresca todo el año, que la familia usó para tinajas primero y para guardar trastos después. Son casas de propiedad larga, heredadas dos y tres veces, y casi ninguna ha visto nunca un desalojo completo de su contenido.

Cifra cerradaSe escribe antes de que entre nadie
Fecha dentroEl plazo se compromete junto al importe
DesgloseCada partida con su cantidad al lado
el CastilloConocemos su calle y su desnivel

Vaciados por herencia, mudanza o reforma

Quien llama desde aquí suele ser el heredero de una casa que lleva años con la persiana echada. La familia se mudó al llano o a otra ciudad, la vivienda quedó como almacén de recuerdos y ahora hay una compraventa apalabrada o un reparto que cerrar. También escriben albañiles y pequeñas constructoras que van a rehabilitar y necesitan la planta despejada antes de empezar a picar.

Hay además un tercer perfil que crece cada año: el comprador de fuera que se enamora de la vista desde la peña, adquiere la casa con todo dentro y quiere entrar a obra cuanto antes. En los tres supuestos la pregunta llega igual, y por eso la respuesta viene medida: cuánto suma la cuesta al presupuesto y qué día quedará la vivienda libre y barrida.

Viviendas que desalojamos en el Castillo

La escalera manda en este barrio. Suele arrancar en el zaguán, girar en el primer descansillo y estrechar arriba, así que los muebles de mayor envergadura se desmontan en el propio dormitorio y hacen el recorrido pieza a pieza. Las barandillas son de forja fina, así que se forran antes de mover nada, igual que las jambas de las puertas y el peldañeado de piedra.

Fuera, el vehículo grande aguarda en la primera calle con anchura suficiente y todo el trecho se cubre con furgoneta pequeña o directamente a mano. Ese trayecto es el dato que más pesa en la medición: se recorre con una carga en las manos, se cuentan los peldaños que hay hasta el umbral y con eso se calculan las vueltas que dará el equipo a lo largo de la jornada.

Tramos escalonados junto a la muralla

Peldaños de piedra y carga a hombros hasta la primera calle llana

Callejones de la ladera media

Ancho justo para furgoneta pequeña, con maniobra contada y portales de un metro

Casas de fachada estrecha y fondo largo

Tres o cuatro metros de frente, patio detrás y cámara corrida bajo el tejado

Bodegas excavadas bajo la vivienda

Escalera de piedra empinada, techo bajo y contenido pesado de tinaja y garrafa

Desalojo por plantas y carga en la calle

La jornada empieza temprano por dos razones: la cuesta rinde más con fresco y el vecindario agradece que el trasiego pase antes del mediodía. Lo primero es montar el punto de acopio en la calle llana más próxima, señalizarlo y proteger el recorrido. Después se vacía de arriba abajo, empezando por la cámara, para que el material más incómodo salga con el equipo entero disponible.

Se trabaja en tandas cortas para que el paso quede libre entre viaje y viaje, algo que en un callejón de dos metros es pura convivencia vecinal. Al cerrar, se barre estancia por estancia, se repasan bodega y patio, se retiran las protecciones y se fotografía la casa ya vacía. Las llaves vuelven en mano el mismo día que marca la hoja firmada.

01

Llamada o mensaje con los primeros datos

Nos cuentas dónde está la vivienda, cuántas alturas tiene, si hay cámara, bodega, patio o garaje y qué fecha tienes en la cabeza. Con eso ya sabemos qué hay que ir a mirar y cuánto rato lleva la medición.

02

Medición en la casa, con el metro y la libreta

Pasamos a ver el volumen real estancia por estancia, incluidas las de arriba y las de abajo, comprobamos el giro de la escalera y el ancho del portal, y miramos dónde puede aguardar el camión y cuánto trecho hay hasta él.

03

Hoja con el importe y la fecha, por escrito

Recibes una hoja con las horas de equipo, los viajes de vehículo, los kilos que van a planta y las partidas de tratamiento aparte, cada una con su cantidad. Debajo van el día de entrada y el de entrega de llaves.

04

Jornada de vaciado y casa barrida

Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, bajamos en tandas dejando el paso libre, cargamos separando por materiales y devolvemos la vivienda barrida con las fotografías hechas.

Recogida de mobiliario y electrodomésticos

De una casa del Castillo salen dos inventarios distintos. El de la vivienda —comedor, dormitorios, cocina, electrodomésticos— y el de arriba y abajo, que casi siempre pesa más: la cámara guarda arcones, ropa de lana, cestería, sillas rotas y muebles jubilados del piso principal; la bodega, tinaja, garrafón, estantería de obra y herramienta de viña heredada.

Cada familia de materiales toma su camino desde la propia puerta. La madera maciza y el metal se apilan por separado para reciclaje, el textil en condiciones va a entidades de reutilización, los aparatos eléctricos viajan a su punto de tratamiento y lo que agotó su uso entra en planta autorizada por peso, siempre con el comprobante archivado en la carpeta del encargo.

Arcones y armarios de madera maciza
Tinajas y garrafas de la bodega
Colchones de lana y somieres de muelle
Ropa de casa y baúles de cámara
Herramienta de campo y aperos
Braseros
estufas y menaje antiguo

Horas y plazo según la cuesta y el acceso

En el Castillo se aprecia como en ninguna otra parte lo que separa un cálculo hecho sobre plano de otro hecho dentro de la vivienda. Dos viviendas contiguas, con la misma fachada y los mismos metros de escritura, pueden separarse en media jornada por el número de peldaños que las aleja de un sitio donde quepa el vehículo. Por eso aquí subimos siempre a medir antes de escribir cifra alguna.

Si tienes una casa en la ladera y quieres una referencia firme, cuéntanos la calle, las alturas y qué guarda la cámara. Concertamos la visita, subimos con el metro y te llega la hoja con importe y fecha. Puedes repasar antes qué abarca cada encargo o resolver dudas de plazo en las preguntas frecuentes.

Preguntas frecuentes en el Castillo

¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?

En Sax la referencia que damos es esta: un piso de dos o tres habitaciones con ascensor se vacía en una sola jornada, de la mañana a media tarde. Una casa entre medianeras de dos o tres alturas con cámara arriba se suele llevar dos, y si además hay bodega, patio o garaje llenos, tres.

En el entorno del Castillo conviene sumar unas horas, porque el camión aguarda en la parte baja y el trecho en cuesta se cubre con vehículo lanzadera.

Ahora bien, el plazo que cuenta es el que va escrito en tu hoja: después de medir la casa te decimos el día de entrada y el de entrega de llaves, y esas dos fechas quedan comprometidas junto al importe. Quien nos llama suele tener notaría o entrega de alquiler, así que trabajamos hacia atrás desde esa fecha.

¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?

Una casa antigua cuesta más que un piso del mismo tamaño por tres razones que se ven en la medición. La primera es el volumen escondido: la cámara bajo el tejado y la bodega guardan décadas de muebles retirados, cajas, tinajas, garrafas y herramienta, y eso puede duplicar lo que aparenta la planta principal.

La segunda son las alturas sin ascensor, que convierten cada armario y cada somier en un viaje a hombros por una escalera de giro cerrado. La tercera es el material: en una vivienda cerrada muchos años hay mobiliario hinchado por la humedad y restos de obra que van a planta por peso.

En Sax, una casa tradicional completa se mueve habitualmente entre unos 600 y unos 1.800 euros según esas tres variables, pero la cifra que vale es la de tu hoja, calculada sobre tu casa y sostenida hasta el final.

Cifra cerrada antes de cruzar la puertaEl plazo va escrito junto al precioCada partida con su cantidad a la vistaLos hallazgos se consultan antes de tocarlos

¿Tienes una casa en el Castillo? Vamos a medirla y te pasamos la hoja

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