
Beneixama ocupa el centro del valle que lleva su nombre, en el extremo noroeste de la comarca, entre viñedos, almendros y olivares. Ronda los mil setecientos habitantes y conserva un casco compacto de calles llanas y anchura razonable, con casas alineadas de dos alturas, fachada encalada y puerta de doble hoja pensada para dar paso a un carro.
Ese detalle de la puerta explica el interior: zaguán capaz, escalera lateral, planta alta de dormitorios y cámara corrida bajo teja usada durante generaciones como granero. Muchas conservan bodega con tinajas empotradas, recuerdo de cuando cada familia elaboraba su propio vino, y un patio trasero con cuadra, horno o leñera reconvertidos hoy en almacén.
Vaciados por herencia, mudanza o reforma
El motivo más habitual es la sucesión: casas grandes con varios herederos repartidos por distintas comarcas que quieren venderlas ya despejadas. Llegan también encargos de familias que reforman la casa del abuelo para pasar temporadas y necesitan la planta alta y la cámara libres antes de que el albañil empiece a levantar el tejado.
El tercer bloque lo forman los propietarios de bancal y bodega que dejan la actividad. Ahí el vaciado incluye maquinaria menuda, envases y material de tratamiento, que se separan y documentan igual que el contenido doméstico. En todos los casos, el compromiso escrito con importe y día resuelve la coordinación entre quienes viven lejos del pueblo.
Viviendas que desalojamos en Beneixama
La puerta carretera es una ventaja real: permite meter el carro de transporte dentro del zaguán, cargar bajo techo y mantener la calle libre durante toda la faena. Se aprovecha siempre que el umbral lo consiente, y cuando el vehículo puede aproximarse hasta la misma fachada la cadena de carga se vuelve muy corta y la jornada se acorta de forma notable.
La bodega, en cambio, pide tiempo. Las tinajas grandes suelen estar empotradas en obra y se valora en la visita si salen enteras, si conviene despiezarlas o si se quedan como parte del inmueble, cosa que decide siempre el propietario. El resto —garrafas, damajuanas, estanterías, herramienta de viña— sube por una escalera corta y de escaso ancho.
Calles del casco con puerta carretera
Zaguán amplio, doble hoja y carga posible desde el interior de la casa
Viviendas con bodega y tinaja empotrada
Nivel inferior fresco, escalera corta y contenido pesado de barro y vidrio
Patios de labor con cuadra y leñera
Anexos a pie de suelo que suman metros y material de campo
Casas nuevas de la periferia
Unifamiliares recientes con cochera, trastero y acceso holgado
Desalojo por plantas y carga en la calle
Se empieza por la cámara, aprovechando las primeras horas para bajar por la escalera lo que más incomoda, y se continúa por los dormitorios. El zaguán funciona como zona de clasificación cubierta, lo que permite ordenar por materiales con independencia del tiempo que haga y mantener la calle limpia durante toda la jornada de trabajo.
La bodega y el patio cierran el día, ya con la casa despejada y con espacio para maniobrar. Antes de marchar se barre planta por planta, se recoge el patio y se hacen las fotografías de todos los niveles, incluida la parte de abajo, que es la que más cuesta comprobar cuando la casa se entrega a distancia.
Llamada o mensaje con los primeros datos
Nos cuentas dónde está la vivienda, cuántas alturas tiene, si hay cámara, bodega, patio o garaje y qué fecha tienes en la cabeza. Con eso ya sabemos qué hay que ir a mirar y cuánto rato lleva la medición.
Medición en la casa, con el metro y la libreta
Pasamos a ver el volumen real estancia por estancia, incluidas las de arriba y las de abajo, comprobamos el giro de la escalera y el ancho del portal, y miramos dónde puede aguardar el camión y cuánto trecho hay hasta él.
Hoja con el importe y la fecha, por escrito
Recibes una hoja con las horas de equipo, los viajes de vehículo, los kilos que van a planta y las partidas de tratamiento aparte, cada una con su cantidad. Debajo van el día de entrada y el de entrega de llaves.
Jornada de vaciado y casa barrida
Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, bajamos en tandas dejando el paso libre, cargamos separando por materiales y devolvemos la vivienda barrida con las fotografías hechas.
Recogida de mobiliario y electrodomésticos
Lo que sale de una casa de Beneixama mezcla vivienda y labor. Del interior, dormitorios completos, comedor, cocina, ropa y loza; de la cámara, sacos, cajones, cestería y muebles jubilados; de la bodega y el patio, garrafas, damajuanas, prensas pequeñas, aperos, alambre y cajas de vendimia apiladas contra la pared.
El vidrio de garrafón y damajuana se agrupa aparte por su fragilidad, el barro cocido va a escombro por peso, el metal agrícola sale como chatarra y la madera de cajón se separa. Los envases de tratamiento fitosanitario siguen su circuito específico con documentación, y lo aprovechable se ofrece antes a quien pueda darle un segundo uso.
Horas y plazo según la cuesta y el acceso
En Beneixama el cálculo se sostiene sobre tres datos que se toman en la visita: el volumen de la cámara, el contenido real de la bodega y la posibilidad de aproximar el vehículo hasta la fachada. Con esos tres se cierran las horas y los viajes, y con ellos la fecha que se compromete junto al importe en la misma hoja.
Escríbenos indicando la calle, si la casa tiene bodega y qué guarda el patio, y quedamos para medirla cuando te venga bien. En servicios tienes el contenido íntegro del encargo y en la sección de preguntas las dudas de plazo y de precio más frecuentes.
Preguntas frecuentes en Beneixama
¿Qué ocurre si aparece algo que la medición no vio?
Se para, se enseña y decide el propietario.
Es la parte del compromiso que más tranquiliza a las familias, y va escrita en la propia hoja: si al abrir la cámara aparece un altillo lleno hasta las tejas, o si la bodega guarda más de lo que se veía desde la escalera, te lo mostramos con fotografías antes de tocar nada y te decimos exactamente qué supondría en horas y en viajes.
Mientras tanto, la cantidad firmada sigue en pie. Solo se modifica si tú das el visto bueno por escrito, y si prefieres dejar esa parte fuera del encargo, el trabajo continúa con el alcance y el importe originales.
¿Hace falta que la casa esté vacía de personas o cerrada?
Puedes encargarnos la vivienda tal y como está, habitada hasta la víspera o cerrada desde hace años, y en los dos casos el procedimiento es el mismo. Cuando alguien sigue viviendo en ella, se acuerda qué muebles se quedan y se marcan antes de empezar, para que el equipo trabaje sobre una lista clara.
Cuando lleva tiempo cerrada, la primera tarea es ventilar y abrir paso, y la medición se hace con linterna en cámara y bodega. Para la jornada basta con que alguien nos abra al empezar y recoja las llaves al terminar; si nadie puede, lo cuadramos con quien tú digas, y al acabar recibes las fotografías de la casa ya barrida.
¿Tienes una casa en Beneixama? Vamos a medirla y te pasamos la hoja
690 220 944