
Castalla ronda los diez mil habitantes y se organiza en dos mitades muy reconocibles. Arriba, el casco antiguo que asciende hacia el cerro coronado por el castillo, con calles estrechas, tramos escalonados y casas encajadas de dos y tres alturas. Abajo, un ensanche amplio de avenidas rectas, bloques con ascensor y unifamiliares con garaje propio.
La tercera pieza es la industrial: la hoya vive del plástico y del juguete desde hace décadas, y eso ha dejado naves, almacenes y talleres repartidos por la periferia, además de viviendas con cochera grande usada como depósito familiar. Cada una de esas tres realidades se mide con criterios propios, porque el trabajo que exigen es completamente distinto.
Vaciados por herencia, mudanza o reforma
En el casco predominan las herencias y las rehabilitaciones: casas antiguas que cambian de manos y se reforman por completo. En el ensanche mandan las mudanzas, los alquileres y las ventas de piso, con calendarios marcados por la notaría o por la entrada de un gremio. Y en la periferia, las empresas que liberan nave o cambian de sede.
Nos escriben además gestorías, inmobiliarias y comunidades de propietarios que necesitan despejar trasteros comunes o locales en desuso. Todos ellos comparten una misma necesidad: saber de antemano cuánto y cuándo, para poder encajarlo en un contrato, en una escritura o en un presupuesto ya aprobado. Eso es exactamente lo que entrega la hoja de medición.
Viviendas que desalojamos en Castalla
La parte alta se trabaja como cualquier casco en pendiente: el vehículo aguarda donde la calle lo permite y el recorrido se cubre con carro o a mano, con el paso protegido y el mobiliario grande despiezado en la planta donde está. La medición anota la distancia exacta y los peldaños, que es justamente de donde salen las horas del presupuesto.
El ensanche funciona en el extremo opuesto: ascensor, rellano amplio y parada delante del portal, con lo que un piso completo cabe en una sola jornada. En los unifamiliares el rendimiento depende de la cochera, que suele acumular bastante más de lo que la familia recuerda y conviene abrir y revisar durante la propia visita de medición.
Casco antiguo bajo el castillo
Calles escalonadas, portales estrechos y vehículo aparcado en la parte baja
Ensanche de avenidas y bloques
Ascensor, portal a nivel y espacio de carga junto a la acera
Unifamiliares con garaje y trastero
Dos o tres niveles propios, patio trasero y cochera con acceso rodado
Naves y talleres de la periferia
Suelo diáfano, estantería alta y maniobra cómoda para vehículo grande
Desalojo por plantas y carga en la calle
Con una casa del casco, la jornada arranca situando el vehículo y montando el relevo por el tramo escalonado. Con un piso del ensanche, se avisa a la comunidad, se protege el ascensor y se organiza la bajada por plantas. En los dos supuestos el orden interno coincide: primero lo voluminoso, después el menaje y por último el barrido general.
Cuando el encargo suma vivienda y cochera, o vivienda y nave, se reparte en jornadas numeradas y cada una lleva su objetivo escrito en la hoja. Así se sabe qué queda hecho al terminar cada día y la fecha final descansa sobre un cálculo verificable. Las fotografías del estado de entrega cierran siempre el trabajo.
Llamada o mensaje con los primeros datos
Nos cuentas dónde está la vivienda, cuántas alturas tiene, si hay cámara, bodega, patio o garaje y qué fecha tienes en la cabeza. Con eso ya sabemos qué hay que ir a mirar y cuánto rato lleva la medición.
Medición en la casa, con el metro y la libreta
Pasamos a ver el volumen real estancia por estancia, incluidas las de arriba y las de abajo, comprobamos el giro de la escalera y el ancho del portal, y miramos dónde puede aguardar el camión y cuánto trecho hay hasta él.
Hoja con el importe y la fecha, por escrito
Recibes una hoja con las horas de equipo, los viajes de vehículo, los kilos que van a planta y las partidas de tratamiento aparte, cada una con su cantidad. Debajo van el día de entrada y el de entrega de llaves.
Jornada de vaciado y casa barrida
Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, bajamos en tandas dejando el paso libre, cargamos separando por materiales y devolvemos la vivienda barrida con las fotografías hechas.
Recogida de mobiliario y electrodomésticos
El inventario cambia mucho según la mitad del pueblo. Del casco salen muebles macizos, arcones, camas de forja y todo el contenido de la cámara; del ensanche, mobiliario moderno, electrodomésticos, colchones y el trastero completo; de las cocheras y naves, estanterías, bidones, cajas de material y restos de una reforma antigua guardados a un lado.
La clasificación se hace en origen en los tres casos. Madera, metal, textil, cartón y aparatos eléctricos toman caminos separados desde la primera carga, lo aprovechable se reserva para entidades de reutilización y lo peligroso se aísla y se entrega a gestor específico. El resto entra en planta por peso, con el comprobante archivado en el expediente.
Horas y plazo según la cuesta y el acceso
Castalla es un municipio grande y nuestra respuesta se adapta a esa escala: se mide cada parte del encargo por separado y se suma, en lugar de aplicar una tarifa media. Un piso con ascensor y una casa de la cuesta llevan números muy distintos, y así aparecen reflejados, cada uno con sus horas de equipo y sus viajes.
Dinos la zona del pueblo, el tipo de inmueble y para cuándo lo necesitas libre. Concertamos la medición y en poco tiempo tendrás importe y fecha en el mismo papel. Puedes consultar antes todas las zonas donde trabajamos o resolver dudas rápidas en las preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes en Castalla
¿Qué pasa con los aparatos y los productos que piden tratamiento especial?
Van por su propia vía y se cuentan aparte en la hoja.
Los frigoríficos y aires acondicionados con gas refrigerante, las pantallas, las lámparas de descarga, las pilas y baterías, los envases de pintura, disolvente o producto agrícola y cualquier resto catalogado como residuo peligroso se separan en la propia casa y se derivan a gestor autorizado con el justificante correspondiente.
Si al abrir una bodega o un patio aparece material de este tipo, te lo enseñamos y te decimos qué vía sigue antes de moverlo. Esa transparencia también es parte del compromiso: cada cosa que sale de tu casa tiene un destino declarado.
¿Podéis vaciar fuera de Sax?
Sí, trabajamos en toda la provincia de Alicante, y con especial regularidad en el Alto y el Medio Vinalopó: Villena, Salinas, Beneixama, Biar, Monóvar, Pinoso, Elda, Petrer, Novelda, Monforte del Cid y los pueblos de la Foia de Castalla. El método viaja igual: cita para medir, hoja con importe desglosado y fecha, y jornada cerrada dentro de plazo.
En los desplazamientos largos la partida de viajes de vehículo refleja la distancia y aparece separada, de modo que se ve con claridad qué parte de la cantidad corresponde al traslado y qué parte al trabajo dentro de la vivienda.
¿Tienes una casa en Castalla? Vamos a medirla y te pasamos la hoja
690 220 944