
Fuera del núcleo, el término de Sax se extiende en partidas de viña, almendro y olivo salpicadas de casas de labor, chalés de fin de semana y fincas con nave. En el extremo norte queda además la Colonia de Santa Eulalia, un conjunto agroindustrial del siglo XIX con edificios de gran porte, patios y dependencias que poco se parecen a una vivienda urbana.
La construcción típica de partida combina vivienda de dos plantas, porche, almacén de aperos y balsa o depósito. Muchas se usan poco, se cierran en invierno y acumulan durante años lo que sobra de las casas del pueblo: muebles retirados, electrodomésticos sustituidos, cajas de mudanza y material de campo. Cuando llega la venta, ese acumulado forma el grueso del encargo.
Vaciados por herencia, mudanza o reforma
Aquí encargan sobre todo herederos de explotación que ya no cultivan, propietarios que venden la finca a un comprador urbano y familias que dejan de usar la casa de campo porque los padres han dejado de conducir. Se suman cooperativas y empresas agrícolas que liberan un almacén y bodegas familiares que cierran una nave antigua para reordenar la actividad.
En la Colonia y en las fincas grandes el encargo cambia de escala: hay varias edificaciones, alturas distintas y contenido industrial junto al doméstico, así que la medición reparte el trabajo en jornadas numeradas y la hoja detalla el objetivo de cada día. Esa planificación por etapas es lo que permite comprometer una fecha de entrega realista y cumplirla.
Viviendas que desalojamos en las partidas de Sax
Lo primero que se mide aquí es el camino. Se comprueba el firme, el ancho, los badenes y el radio de giro para saber si el camión llega hasta la puerta o si conviene trabajar con vehículo más ligero y hacer varias rotaciones. También se valora cómo queda el acceso tras una lluvia reciente, porque un tramo de tierra blanda cambia la planificación del día.
Dentro, la ventaja es que casi todo está a nivel o en una sola altura, con puertas anchas y con libertad de horario para trabajar. La dificultad se traslada al volumen y a la distancia: naves y almacenes acumulan mucho, y los kilómetros hasta la planta de tratamiento se cuentan como partida propia para que se vea qué parte del importe corresponde al traslado.
Casas de labor entre viñedo y almendro
Vivienda de dos plantas con almacén de aperos y porche cubierto
Chalés y segundas residencias del término
Parcela vallada, piscina o balsa, cochera y cuarto de instalaciones
Naves y corrales de explotación
Cubierta a dos aguas, suelo de hormigón y maquinaria fuera de uso
Conjuntos históricos como Santa Eulalia
Edificios de varias alturas, patios interiores y dependencias anexas
Desalojo por plantas y carga en la calle
Una finca se aborda por edificios, no por estancias. Se empieza por el que más volumen concentra, normalmente el almacén, se despeja la explanada para poder clasificar al aire libre y se forman montones por material antes de cargar. Ese orden ahorra viajes y permite llenar cada rotación con una sola fracción, lo que agiliza mucho la descarga en destino.
La vivienda se deja para el tramo final, ya con espacio alrededor y con el equipo concentrado en un solo punto. Al cerrar, se barre el interior, se recogen los restos de la explanada y se fotografían nave, porche y casa. Si el trabajo se reparte en varios días, cada jornada termina con el recinto ordenado y cerrado tal como se encontró.
Llamada o mensaje con los primeros datos
Nos cuentas dónde está la vivienda, cuántas alturas tiene, si hay cámara, bodega, patio o garaje y qué fecha tienes en la cabeza. Con eso ya sabemos qué hay que ir a mirar y cuánto rato lleva la medición.
Medición en la casa, con el metro y la libreta
Pasamos a ver el volumen real estancia por estancia, incluidas las de arriba y las de abajo, comprobamos el giro de la escalera y el ancho del portal, y miramos dónde puede aguardar el camión y cuánto trecho hay hasta él.
Hoja con el importe y la fecha, por escrito
Recibes una hoja con las horas de equipo, los viajes de vehículo, los kilos que van a planta y las partidas de tratamiento aparte, cada una con su cantidad. Debajo van el día de entrada y el de entrega de llaves.
Jornada de vaciado y casa barrida
Llegamos a la hora acordada, protegemos peldaños, barandilla y jambas, bajamos en tandas dejando el paso libre, cargamos separando por materiales y devolvemos la vivienda barrida con las fotografías hechas.
Recogida de mobiliario y electrodomésticos
El campo aporta un inventario propio: motocultores parados, remolques, sulfatadoras, rollos de manguera, alambre de espaldera, cajones de vendimia y bidones de todos los tamaños. A eso se añade el mobiliario que fue llegando del pueblo cada vez que se renovó un dormitorio, y los restos de obra guardados detrás del almacén desde la última reforma.
Los envases de fitosanitario y de abono se separan desde el primer minuto y viajan por su circuito específico con documentación, igual que los aceites y las baterías. El hierro y el aluminio se agrupan como chatarra, el escombro va a su gestor de residuos de construcción y la madera aprovechable se aparta. Todo queda anotado con su destino en el parte de la jornada.
Horas y plazo según la cuesta y el acceso
Vaciar en el término suma dos variables que en el pueblo apenas aparecen: el estado del camino y los kilómetros hasta el punto de entrega. Ambas se comprueban antes de redactar nada, la segunda incluso sobre el mapa, y las dos figuran separadas en la hoja para que se entienda de dónde sale cada euro dedicado al traslado.
Cuéntanos en qué partida está la finca, cuántas edificaciones tiene y qué guarda cada una, y ponemos día para ir a verla con calma. En servicios está desglosado todo lo que abarca el encargo, y en el mapa de zonas verás hasta dónde llegamos desde Sax.
Preguntas frecuentes en las partidas de Sax
¿Qué pasa con los aparatos y los productos que piden tratamiento especial?
Van por su propia vía y se cuentan aparte en la hoja.
Los frigoríficos y aires acondicionados con gas refrigerante, las pantallas, las lámparas de descarga, las pilas y baterías, los envases de pintura, disolvente o producto agrícola y cualquier resto catalogado como residuo peligroso se separan en la propia casa y se derivan a gestor autorizado con el justificante correspondiente.
Si al abrir una bodega o un patio aparece material de este tipo, te lo enseñamos y te decimos qué vía sigue antes de moverlo. Esa transparencia también es parte del compromiso: cada cosa que sale de tu casa tiene un destino declarado.
¿Podéis vaciar fuera de Sax?
Sí, trabajamos en toda la provincia de Alicante, y con especial regularidad en el Alto y el Medio Vinalopó: Villena, Salinas, Beneixama, Biar, Monóvar, Pinoso, Elda, Petrer, Novelda, Monforte del Cid y los pueblos de la Foia de Castalla. El método viaja igual: cita para medir, hoja con importe desglosado y fecha, y jornada cerrada dentro de plazo.
En los desplazamientos largos la partida de viajes de vehículo refleja la distancia y aparece separada, de modo que se ve con claridad qué parte de la cantidad corresponde al traslado y qué parte al trabajo dentro de la vivienda.
¿Tienes una casa en las partidas de Sax? Vamos a medirla y te pasamos la hoja
690 220 944