La casa del Castillo que se vacía por la puerta de abajo
Vivir pegado a la peña implica tener un nivel distinto delante y detrás: se entra por una calle y el […]

En Sax buena parte del trabajo se decide en la ladera y en la cámara. La primera entrada va de las casas del Castillo que dan a dos calles a distinta altura: se miden las dos salidas, gana la que deja mejor hueco y el camión espera donde la calle recupera anchura. La cámara se vacía al principio y la bodega ocupa las horas centrales del día.
Otro artículo se va al campo, a las partidas y a la Colonia de Santa Eulalia, donde el firme del camino decide qué vehículo sube hasta la puerta, y cada día de trabajo se cierra con una parte de la finca ya resuelta. En Onil contamos una vivienda cuyo taller de juguete comparte pared con el comedor: tiene puerta propia a la calle, estantería metálica, moldes y botes de pintura y disolvente con su gestor. Y dedicamos una entrada entera al ajuar de casa, porque arcones, colchones de lana y ropa blanca llenan más camión que el comedor. A quien va a vender le contamos por qué llegar con la casa despejada cambia la oferta que recibe.
Al lado tienes el trabajo que hacemos y los pueblos que atendemos.
Puedes seguir por las preguntas que más nos hacen si buscas algo concreto.
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